AUTISMO

CEREBROS ESPECIALIZADOS

Alguien con autismo de alto funcionamiento inventó la primera punta de lanza de piedra; no la inventaron los que socializaban charlando alrededor de la fogata”.  

       Temple Grandin, citado en el New York Maganize. 

El cerebro autista posee intereses inusualmente intensos y específicos.  Tendemos a juzgarlos por lo que no pueden hacer (socializar, comunicarse, ponerse en el lugar del otro) e ignoramos el gran potencial que existe detrás de su capacidad para enfocarse y especializarse en un área de interés. El mundo también necesita personas orientadas hacia los detalles y las tareas repetitivas.

¿QUÉ ES EL AUTISMO?

El autismo es una condición neurológica con la cual se nace, y que afecta la habilidad de las personas para relacionarse, comunicarse y pensar de manera flexible. Los niños con autismo tienden a tener intereses y actividades restringidas, y estas son ritualizadas y repetitivas. Tienen un deseo de mantener igualdad en su rutina y entorno. Los síntomas aparecen en los primeros años de vida, usualmente entre los 18 meses y los 3 años.

EL AUTISMO ES UN ESPECTRO. ¿ESO QUÉ SIGNIFICA?

El autismo es un espectro (conocido como TEA – Trastorno del Espectro Autista), que abarca a individuos con diferentes niveles de compromiso neurológico y diversas características de desarrollo. Algunos autistas hablan a temprana edad, y otros nunca desarrollan lenguaje verbal.  Unos son extremadamente hábiles en áreas como las matemáticas, música, dibujo y otros presentan dificultades importantes a la hora de aprender.   La característica común que une a las personas con autismo, sin importar en que lugar del espectro se encuentren, es su dificultad para lidiar con la incertidumbre y el cambio, y para aprender espontáneamente a través de la relación con otras personas.

Señales de alerta del Autismo

Usualmente, el autismo se detecta a partir de los 18 meses, que es cuando los niños en promedio empiezan a asistir a un preescolar, y a tener más oportunidades de juego, interacción y comunicación con adultos desconocidos y otros niños.  Los padres suelen ser los primeros en percibir que algo pasa en el desarrollo de su hijo.  Estas son algunas señales tempranas que indican que un niño podría estar dentro del espectro autista:

– Contacto visual pobre. No suele mirar a las personas.

– Presenta juego repetitivo o rituales de ordenar objetos.

– Se resiste a cambios de pañal, ropa o a probar nuevos alimentos.

– No hace gestos tales como señalar, mostrar, alcanzar o saludar. No comparte sonidos, sonrisas o expresiones faciales de forma permanente.

– Le molestan los cambios en la rutina o las situaciones inesperadas

– Tiende a ignorar a los niños de su edad. No se interesa en jugar con ellos.

– Parece que no comprende cuando se le habla, o comprende “selectivamente” las situaciones que le interesan.

Sospecho que mi hijo tiene Autismo ¿Qué hago?

Paso 1: Revisa cuidadosamente las señales de alerta del autismo. Observa a tu hijo y pregunta a otras personas que comparten habitualmente con el (familiares, amigos, profesores) si notan algo particular en su desarrollo.

Paso 2: Busca un especialista para obtener un diagnóstico formal. El diagnóstico es un proceso que debe hacerse en equipo (Pediatra, Fonoaudiólogo, Consultor de familia, Psicólogo, Neurólogo, familia, etc.) El proceso debe empezar sin importar la edad del niño con la aplicación de una escala de desarrollo evolutivo escala abreviada del desarrollo – 3 (recomendada en Colombia por el ministerio de salud- protección) click acá, esta con el objetivo de evidenciar el desarrollo actual del niño y sus áreas de mayor reto.

Los profesionales también emplearan una prueba tamiz (screening test) M-Chat click acá el cual es un cuestionario revisado de detección del Autismo en niños pequeños. Posterior a ello se aplica el ADI-R (Autism Diagnostic Interview-Revised)  la cual es una entrevista clínica para el diagnóstico del Autismo y el ADOS-2 (Autism Diagnostic Observation Schedule™, Second Edition.) la cual es una evaluación clínica estandarizada y precisa que permite evaluar y diagnosticar con precisión. Conoce aquí el directorio de especialistas recomendados para el diagnostico.

Paso 3: Asegúrate de tener claro si el niño, además de tener autismo, presenta otros asuntos en su desarrollo como hipotonía (bajo tono muscular), déficit de procesamiento sensorial, dificultades de masticación y deglución, trastornos de sueño y/o temas gastrointestinales.  Estos chequeos deben hacerse con asesoría del pediatra o neurólogo.

Paso 4:  El autismo es una condición que compromete diversas áreas del desarrollo como la comunicación, la socialización, el aprendizaje, el desarrollo sensorio-motor y la regulación emocional. En cada niño se manifiesta de una manera única y particular.  Por lo tanto, las decisiones sobre terapias, intervenciones y apoyos en casa, deberían tomarse de acuerdo las características particulares de cada niño.  Tómate el tiempo para identificar cuáles son los asuntos en el desarrollo de tu hijo que más te preocupan, o te cuesta manejar en la vida cotidiana. Y con base en ese análisis, podrás encontrar los especialistas, terapias e intervenciones que ayuden a tu hijo a avanzar en esas áreas del desarrollo que más apoyo necesitan. Confía en tu intuición y en el conocimiento profundo que tienes de tu hijo.  Y no olvides, que convertirte en experto en tu propio hijo, no solo te ayudará a tomar mejores decisiones terapéuticas, sino que te permitirá normalizar la rutina diaria con tu hijo, al entender mejor sus comportamientos y reacciones, y saber como acompañarlo en la cotidianidad de forma más tranquila y efectiva.

Método Casazul para Trastornos del Espectro Autista

Muchos aprendizajes significativos en los seres humanos se hacen a través de la conexión con otros.  En esos encuentros cotidianos entre padres e hijos, de juego y vida diaria, se adquieren habilidades de pensamiento, comunicación, socialización y regulación emocional, que no ocurren en ningún otro escenario terapéutico o educativo.   En autismo, esa conexión padre – hijo no ocurre de manera espontánea. Si eres padre de un niño con autismo, seguramente has experimentado la sensación de desconexión con tu hijo, de no lograr que interactúe, participe  o se interese por los juegos y actividades que le propones.   Tu hijo “parece“ no necesitar de los demás, y estar más cómodo en su propio mundo.

El objetivo principal de método Casazul para autismo, es acompañar a los padres a encontrar un camino para establecer y fortalecer esa conexión padre – hijo.  Nuestro modelo propone empezar por conocer profundidad el estilo de pensamiento y procesamiento de información del niño, lo cual te permitirá entender porque interactúa, juega y se comunica de esa manera tan particular.  Una vez tengas claro el estilo de pensamiento predominante de tu hijo, puedes adquirir herramientas prácticas para fortalecer la conexión padre – hijo y lograr interacciones más significativas, que lleven al niño a ganar habilidades sociales y a motivarse por hacer aprendizajes a través de la relación con otras personas.  Pensamiento y conexión, son las áreas clave de aprendizaje para los padres de niños con autismo. Un padre que logre interactuar consistentemente con su hijo por tiempos más prolongados, podrá impactar positivamente las habilidades comunicativas, sociales y de pensamiento del niño

Ruta de aprendizaje sugerida para padres de niños con autismo

Sin importar el tipo de condición neurodiversa de tu hijo, la ruta de aprendizaje Casazul inicia por el espacio de interioridad. Es la puerta de entrada. Este espacio cuenta con ejercicios de auto reflexión y análisis para ganar claridad en las prioridades y metas en cuanto al acompañamiento de tu hijo neurodiverso y se complementa con prácticas que te permiten estar atento a tus recursos personales como padre, tanto a nivel físico como emocional, conectar con tu intuición y cuidar de ti mismo para acompañar a tu hijo de manera consciente y efectiva.

Si eres padre de un niño con autismo, te recomendamos empezar el recorrido de casAzul por el espacio de pensamiento, y visitar a continuación los espacios de conexión y comunicación. Si tu hijo tiene asuntos importantes en la parte de procesamiento sensorial, en comportamiento o en independencia, encontrarás información de gran utilidad en los espacios de regulación emocional y autonomía.